Ranking: ¿Quién es el mejor quarterback de la NFL?

Andrés Schimelman colaboró con los textos

La apasionante temporada 2020 de la NFL ya está en marcha y decidí reunir a un grupo de expertos para definir el orden de los 32 quarterbacks titulares de la liga. Los electores son:

Cada uno de los cinco invitados -seis con mi voto- ordenamos a los mariscales de campo de mejor a peor: el primero recibió 32 puntos, el segundo 31 unidades y así sucesivamente hasta llegar al último en la nómina. Como aclaración, la nómina responde a los titulares a la fecha de publicación de este artículo. Sin más preámbulos, el orden de los 32 QB de la NFL. 

1- Patrick Mahomes, Kansas City Chiefs (192 puntos)

En medio de la pandemia, en un mundo incierto, Kansas City anunció la renovación de Mahomes por una década y casi 500 millones de dólares, el vínculo más extenso y lucrativo de todos los tiempos del deporte estadounidense. No existen demasiadas certezas sobre cómo será el mundo en 2031, si todavía existe el mundo como lo conocemos, pero algo está garantizado: el contrato del mejor mariscal de campo del mundo.

Líder unánime en nuestra nómina, Mahomes estableció durante sus primeros tres años en la liga los cimientos para su futuro en el Salón de la Fama: elegido con el décimo puesto en el Draft de 2017, fue suplente de Alex Smith durante su año de novato, se consagró como MVP de la temporada en 2018 y ganó el Super Bowl -también como jugador más valioso en la final- en 2019 liderando una inolvidable remontada de diez puntos en los últimos ocho minutos frente a San Francisco 49ers. Clutch Mahomes.

«Estuvimos esperando toda una vida», rezaba un cartel de la hinchada de los Chiefs durante el último Super Bowl. El Profeta había llegado a una ciudad que por fin pudo celebrar un Superbowl, tras haber perdido la primera edición de The Big Game en 1967 contra Green Bay Packers.

La tendencia se mantiene en 2020: con 25 años recién cumplidos, Mahomes se consolida como una fuerza incontestable que acarreó a Kansas City a un arranque de 3-0 después de su monólogo frente a Lamar Jackson en el duelo más atractivo del calendario NFL. Influido por las ventajas de su particular formación deportiva, es una estrella y un ícono global gracias a su excitante y mágico repertorio, una excelencia que ya es rutina. 

Si Mahomes se mantiene sano sin sufrir lesiones de gravedad y Kansas City es capaz de mantener la estructura a su alrededor a través del tiempo, no sería extraño verlo ganar más de un Super Bowl durante la próxima década. Dirigidos por Andy Reid, los Chiefs incluso evidenciaron una mejora defensiva que los proyecta como los máximos candidatos al título en esta temporada, un bicampeonato que solo han conseguido ocho franquicias.

2- Russell Wilson, Seattle Seahawks (186 puntos)

Sempiterno candidato a MVP, suele pasar desapercibido en la consideración general, eclipsado por las estrellas en retirada y la joven camada del futuro que domina la liga en el presente, pero Wilson es una constante dentro del top tres de los mejores mariscales de campo de la NFL y un líder permanente en varios rubros estadísticos. Un QB tan estelar como fiable.

Mr. Unlimited escaló desde el pick 75 en la tercera ronda del Draft 2012 hasta convertirse en campeón del Super Bowl en 2014. Es una garantía capaz de mantener intactas las ilusiones de sus Seahawks incluso en los escenarios más adversos: fue líder de la NFL en remontadas (4) y en drives para pasar a ganar en el último cuarto (5) durante la campaña 2019.

Capaz de resolver un partido por vía aérea o por vía terrestre porque domina ambas variantes con total naturalidad, pasando en corto o en largo como el mejor de la NFL, Wilson está registrando cifras históricas después de los primeros tres partidos de la temporada: lanzó para 14 touchdowns, la mayor cantidad de todos los tiempos para un jugador durante los primeros tres juegos del año. 

Tras varios años empleando un sistema ofensivo que priorizaba el ataque terrestre, Pete Carroll le soltó las cadenas y desbloqueó esta versión de Wilson. Se ubica cuarto en yardas por pase (925) y segundo en eficacia (76.7% completados), además de liderar por escándalo el rating como pasador con 139 puntos, una cifra que se calcula como resultado de cuatro variantes. La combinación de muñeca, timing, lectura, agresividad y consistencia hacen de Wilson un problema sin solución para sus rivales.

3- Lamar Jackson, Baltimore Ravens (178 puntos)

Elegido en la 32º posición del Draft 2018, no fueron pocos los que cuestionaron su capacidad para convertirse en quarterback a nivel NFL pero Jackson respondió con contundencia: después de reemplazar a Joe Flacco como titular, en su segundo año se consagró como MVP unánime de la liga, un logro que solo Tom Brady había alcanzado. Lamar silenció a los escépticos que poco tiempo después terminaron rendidos a sus pies gracias a una temporada histórica. 

Después de dos años, Jackson ya es considerado uno de los mejores mariscales corredores de todos los tiempos gracias a su combinación de explosión, aceleración y juego de pies que le permite cambiar ritmos, frenar, eludir rivales y volver a arrancar. Lamar es un show nunca antes visto, un motor que carbura automáticamente para convertirse en una amenaza imparable para la línea defensiva del rival. Con un tren inferior poderoso e indescifrable, quebró en 2019 el récord de yardas corridas por un QB que ostentaba Michael Vick.

4- Aaron Rodgers, Green Bay Packers (176 puntos)

La elección de Jordan Love en la primera ronda del último Draft encendió las alarmas respecto al futuro de Aaron Rodgers. ¿Green Bay había dejado de confiar en el mito viviente? Después de la eliminación en la final de la Conferencia Nacional a manos de Kansas City y una temporada regular en la que Rodgers lanzó más de 4000 yardas y 26 touchdowns para forjar un impresionante récord de 13-3, el futuro se escribía solo para los Packers: debían buscar entre los novatos a un receptor con potencial para reforzar su entramado ofensivo. Después de todo, Green Bay parecía a un par de retoques de volver a un Super Bowl.

Si bien eligieron a Love, poco cambió y Rodgers, a sus 36 años, sigue marcando una diferencia insalvable en la NFL. Es uno de los mayores talentos de la historia, una estrella a la que su palmarés -un Super Bowl, un MVP de la final y dos MVP de temporada regular- no le hace justicia. El veterano, con un largo historial de desobediencias a sus entrenadores para ejecutar las jugadas que solo él puede descifrar gracias a su lectura dentro del campo de juego, no tiene puntos débiles en su arsenal y, si su equipo lo acompaña, podría volver a pelear por un campeonato. 

5- Deshaun Watson, Houston Texans (166 puntos)

Campeón colegial con Cremson, Watson es un ganador nato. Otro quarterback que cada semana ofrece uno de los menús más excitantes y estéticamente seductores de la NFL. Electrifica el ambiente con su profundo repertorio y su habilidad de exprimir al máximo sus intervenciones, generando ventajas para su equipo en situaciones improbables e incluso adversas. Tiene una gran intuición para tomar la decisión correcta en el momento indicado, para elegir la mejor jugada incluso cuando tenga que ajustar o corregir sobre la marcha.

Sin embargo, los problemas estructurales de su línea ofensiva lo exponen permanentemente hasta convertirlo en un blanco demasiado fácil de alcanzar para la línea defensiva rival. Como consecuencia sufre una gran cantidad de sacks (capturas) y fumbles (cuando el jugador en dominio del ovoide deja caer la pelota).

6- Drew Brees, New Orleans Saints (155 puntos)

Regresó en plenitud en 2020 después de un 2019 interrumpido por lesiones. Si bien el paso del tiempo está haciendo mella en su juego, una situación inevitable a sus 41 años, Brees se mantiene como uno de los generales más fiables de la NFL en la que podría ser su última campaña como profesional. 

Campeón y MVP en el Super Bowl XLIV frente a Indianapolis Colts, sus rendimientos recientes en la postemporada dejaron insatisfechos a sus hinchas. Este año tendrá una chance más con un sistema ofensivo fabuloso diseñado por Sean Payton y edificado en torno al talento terrestre de Alvin Kamara -firme candidato a MVP- y a la garantía que supone Michael Thomas como receptor. Si Brees aún tiene combustible para liderar la ofensiva de Payton y consigue mantenerse saludable, los Saints tendrán chances a la caza del Vince Lombardi. 

Detrás de Brees, dormitando pero listo para dar el zarpazo, se encuentra Jameis Winston. Un talento mercurial, primera pick del Draft en 2015, que durante su etapa en Tampa Bay demostró tanto una capacidad asombrosa para generar jugadas increíbles como una tendencia a cometer errores demasiado elementales. Veremos qué sucede si los Saints necesitan de sus servicios.

7- Tom Brady, Tampa Bay Buccaneers (154 puntos)

En un extraño 2020, Tom Brady anunció su divorcio de Bill Belichick y abandonó la dinastía de seis Super Bowl -3 MVP- que ayudó a construir en New England Patrios para mudarse a Tampa Bay Buccaneers en un movimiento arriesgado para un QB de 43 años. Considerado por muchos como el GOAT, aún se mantiene en el top 10 de la liga pese a haber bajado su nivel en una campaña en la que -incluso pese a su merma a lo largo del año y los limitados recursos a su alrededor- promedió más de 4000 yardas y lanzó 24 touchdowns.

TB eligió a los Bucs como epicentro de un sistema ofensivo que reúne la mayor cantidad de talento en un equipo comandado por Brady probablemente desde aquella formación de los Patriots 2007. El escenario es ideal para disimular las consecuencias del paso del tiempo sobre el juego de la leyenda que tendrá que adaptarse al manual de jugadas de Bruce Arians.

8- Dak Prescott, Dallas Cowboys (152 puntos)

Después de una decepcionante travesía en 2019 que terminó con Dallas fuera de Playoffs, Prescott y los Cowboys no llegaron a un acuerdo por la renovación de su contrato, una negociación aún estancada. Sin embargo, Dallas pudo extender su vínculo por un año al estamparle la etiqueta de franquicia, un recurso salarial que un equipo puede usar para prevenir que un jugador en el último año de contrato se convierta en agente libre.

Pese al insuficiente récord, Prescott lanzó para 4902 yardas, 30 yardas y sólo 11 intercepciones. La progresión de Dak fue sostenida durante sus cuatro años en la NFL, pero en Dallas por momentos se plantean si es el mariscal de campo indicado para sus aspiraciones de campeón en un tridente conformado por Ezekiel Elliot y Amari Cooper.

En 2020 está atravesando el mejor momento de su carrera como pasador: lidera la liga en pases intentados, completados, yardas y en yardas ganadas por partido.

9- Matt Ryan, Atlanta Falcons (138 puntos)

En 2016 completó una temporada de ensueño: fue MVP y estuvo a punto de quedarse con el Super Bowl. Los Falcons habían construido una ventaja de 25 puntos durante los tres primeros cuartos, una diferencia que desperdiciaron frente a los Patriots de Tom Brady en uno de los mayores colapsos en la historia.

Ryan es uno de los mejores y más consistentes mariscales de campo de la NFL en una franquicia envuelta en los fantasmas de esa frustrada definición que podría desembocar en el despido del entrenador Dan Quinn. Ryan es un eximio pasador, comandante de una de las mejores ofensivas aéreas con Julio Jones como principal ladero (y Calvin Ridley como estrella emergente) en una de las sociedades más prolíficas de las últimas décadas, siempre que la línea ofensiva pueda protegerlo. 2020 no empezó bien para Atlanta dilapidando 20 puntos frente a Dallas y 16 unidades vs Chicago Bears, dos derrotas que tienen mucho en común con aquel colapso en el Super Bowl.

10- Ben Roethlisberger, Pittsburgh Steelers (127 puntos)

¿Cuánto le queda en el tanque a Big Ben? Después de un 2019 en el que apenas pudo participar en dos juegos por una grave lesión en el codo frente a Seattle, Roethlisberger esquivó el retiro y decidió volver a intentarlo a los 38 años después de firmar una renovación hasta 2021.

Si bien existían dudas en torno al poder de su brazo, los Steelers comenzaron la campaña con tres triunfos y un Big Ben en plenitud. Eric Ebron y Chase Claypool, que aterrizaron en Pittsburg desde Indianapolis Colts y desde el Draft respectivamente, se convirtieron en aliados indispensables para Roethlisberger, quien además cuenta con uno de los mejores grupos de receptores en la liga (JuJu Smith-Schuster, Diontae Johnson y James Washington son los principales, además del novato Claypool).

11- Kyler Murray, Arizona Cardinals (126 puntos)

Número uno del Draft 2019, protagonista de un tira y afloje entre la NFL y la MLB; completó una gran primera temporada bajo las órdenes de Kliff Kingsbury que lo hizo acreedor del premio al novato del año con 24 touchdowns y 64.4% de pases completados.

A pesar de haber conseguido apenas cinco triunfos como rookie, Murray disipó las dudas iniciales en torno a su tamaño y su fortaleza física para soportar el rigor de la liga y debería seguir creciendo en un segundo año en donde tiene más herramientas a su alrededor: con Christian Kirk recuperado, la leyenda de Larry Fitzgerald aún vigente y la estelar adición de DeAndre Hopkins, Murray tiene los recursos como para encabezar una ofensiva potente. Agresivo y dinámica pura, casi tan arrasador como Lamar Jackson en suelo, necesita reducir su cantidad de intercepciones en este arranque de 2020.

12- Matthew Stafford, Detroit Lions (125 puntos)

Stafford, uno de los brazos más talentosos de la liga, vuela desde siempre por debajo del radar. Una lesión en la espalda lo marginó después de los primeros ocho juegos de 2019: sus Lions ostentaban un aceptable 3-4-1, Sin su emblema, obligado a perderse un partido después de 136 presencias ininterrumpidas, los Lions no volvieron a ganar. En una temporada donde el entrenador en jefe Matt Patricia se juega el trabajo, Detroit debe proteger a Stafford si quiere pelear por la División Norte de la Conferencia Nacional.

13- Carson Wentz, Philadelphia Eagles (120 puntos)

Las lesiones truncaron su progresión, especialmente en un 2017 en el que había edificado un registro de 11-2 y una potencial candidatura como jugador más valioso hasta la rotura del ligamento anterior de la rodilla izquierda. Los Eagles finalmente conquistarían el Super Bowl frente a los Patriots de Brady con Nick Foles como quarterback y MVP. 

En 2019 pudo completar los 16 encuentros y Philadelphia concluyó la temporada con un récord positivo de 9-7. Wentz lanzó 27 TD y 4039 yardas con Zach Ertz, Dallas Goedert y Miles Sanders como principales destinatarios. Los recuperados DeSean Jackson y Alshon Jeffery se sumarán a la causa en 2020. 

¿Cuánto margen tiene Wentz? Philadelphia hizo uso de su opción de equipo para extender su vínculo por un año pero la elección de Jalen Hurts en la segunda ronda del último Draft probablemente sea una señal de que su tiempo se agota. 

14- Cam Newton, New England Patriots (119 puntos)

Cam Newton completó una de las temporadas más impactantes de un mariscal de campo en el Siglo XXI cuando comandó a unos Panthers que redondearon una campaña regular de 15-1 y cayeron en el Super Bowl 50 frente a Denver. Pese a la decepción del desenlace, en Carolina confiaban en un mariscal de campo con un conjunto de habilidades único, el prólogo a la revolución moderna que encabeza Lamar Jackson gracias a su fulminante brazo y su demoledor tren inferior. 

Después de múltiples lesiones y un bajón considerable en su nivel, la gerencia de los Panthers decidió liberarlo y Bill Belichick, sediento de un quarterback para matizar la abdicación patriota de Tom Brady, se lo llevó a Nueva Inglaterra. Al día de hoy, se trata del robo del mercado de pases.

Cam tiene 31 años y, aunque parece utópico que pueda volver a pelear por el trofeo al jugador más valioso, aún puede alcanzar un nivel de élite y no hay mejor contexto que en New England bajo las órdenes del legendario coach. Después de tres semanas, New England ostenta un récord positivo y Josh McDaniels, histórico coordinador ofensivo, modificó rotundamente su esquema para facilitarle la labor a Newton, que se ha destacado con pases de corta y media distancia y -especialmente- corriendo con la pelota en distancias cortas.

15- Josh Allen, Buffalo Bills (104 puntos) 

Séptima selección del Draft 2018, en 2019 asumió el control del timón de Buffalo y lo llevó -apuntalado por la defensa- hasta una postemporada en la que cayeron en la primera ronda frente a Houston. Allen emergió de la universidad como un prototipo de QB: alto, de físico portentoso y pasador desde el bolsillo. Sin embargo, su producción como profesional ha sido distnta de sus evaluaciones pre-draft. El producto de la Universidad de Wyoming se gana el pan corriendo con la pelota, siendo imposible de derribar en el uno contra uno y haciendo lo imposible por conseguir el triunfo. Ésta es su última temporada con contrato de novato, con lo cual Bills debe tomar la decisión trascendental: tienen en sus manos a su mariscal de campo franquicia?

Con Allen como director de orquesta y Stefon Diggs, John Brown y Cole Beasley como opciones, Buffalo tiene argumentos para soñar. Tendrá que crecer como lanzador en larga distancia, después de haber concluido la última campaña como el peor de la NFL en pases de más de 20 yardas. 

16- Ryan Tannehill, Tennessee Titans (100 puntos)

Elegido en el octavo puesto del Draft 2012 por Miami Dolphins y cuestionado por sus hinchas, se mudó a Tennessee y protagonizó la mejor temporada de su carrera: alcanzó el juego por el campeonato de la Conferencia Americana, ganó el premio al mejor regreso de la NFL después de finalizar el año como el mariscal de campo líder en rating (117.5), en yardas ganadas por pase intentado (9.6) y yardas ganadas por pase completado (13.6).

Los Titans le extendieron una oferta por cuatro años y 118 millones de dólares y Tannehill para un Tennessee aún invicto con un mariscal de campo determinante: concretó dos remontadas y consumó tres drives ganadores para derrotar a Denver, Jacksonville y Minnesota por un acumulado de seis puntos. Tannehill combina la fuerza y la precisión de su brazo con su capacidad para salir de la bolsa y escaparse de la amenazante línea defensiva rival. 

17- Jared Goff, Los Angeles Rams (97 puntos)

Los Angeles Rams fueron una de las víctimas de la dinastía patriota en el ajustado Super Bowl LIII. Pese al traspié, los angelinos apostaron por Goff con un contrato de cuatro años por 134 millones de dólares. Sin embargo, el retroceso del equipo fue evidente en 2019: tuvieron múltiples inconvenientes en su línea ofensiva y un desprotegido QB mermó considerablemente sus porcentajes. 

En 2020, ya sin Todd Gurley como receptor, Goff se reencontró con una versión superior incluso a su producción en 2018: promedia las mejores cifras en yardas conseguidas por pase intentado y en yardas conseguidas por pase completado. Los Rams están encomendados a una de las mentes más brillantes en el diseño de jugadas de la liga: su entrenador en jefe, Sean McVay. La relación entre McVay y Goff dictaminará el éxito de la franquicia angelina, que esta temporada estrena su revolucionario So-Fi Stadium, sede de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

18- Jimmy Garoppolo, San Francisco 49ers (95 puntos)

Jimmy G protagonizó un 2019 inolvidable en el que finalmente pudo asumir el control total de un equipo: jugó los 16 partidos de la temporada regular y alcanzó el Super Bowl al mando de los 49ers. San Francisco eventualmente cayó frente a Kansas City en la definición, pero el equipo dirigido por Kyle Shanahan protagonizó una de las historias más emotivas de los últimos tiempos. 

Sin embargo, su influencia en el equipo fue menor comparada con otros quarterbacks. Si San Francisco acarició el trofeo Vince Lombardi fue gracias a su fabuloso sistema ofensivo y un esquema defensivo inexpugnable. Shanahan le demandaba muy poco a Jimmy, quien lanzó solo en 19 ocasiones frente a Minnesota en la primera ronda y en apenas ocho durante el juego de campeonato de la Conferencia Nacional frente a Packers. En el Super Bowl, Reid forzó a que Garoppolo resolviera la ofensiva de los 49ers: en la memoria quedó el pase largo que superó a Emmanuel Sanders y hubiera significado una remontada épica. 

19- Kirk Cousins, Minnesota Vikings (93 puntos)

Después de seis años en Washington, Cousins firmó como agente libre con Minnesota en 2018 y un año después redondeó la mejor producción de su vida al frente de un equipo. Aunque posteriormente fue eliminado por San Francisco 49ers en la ronda divisional, el experimentado y obsesivo quarterback expuso su idoneidad para conducir a una franquicia rumbo a Playoffs.

Si bien no es un quarterback de élite y necesita el personal adecuado a su alrededor para rendir, registró altísimos valores de eficacia como pasador durante sus dos primeros años en Vikings con porcentajes del 70.1% y 69.1% de lanzamientos completados. La campaña actual no comenzó de la mejor manera para Cousins: tres derrotas consecutivas, incluyendo dos pésimas actuaciones en las Semanas 1 y 2.

20- Derek Carr, Las Vegas Raiders (78 puntos)

Con contrato hasta 2022 y después de seis temporadas, su tiempo se agota al frente de unos Raiders que se mudaron desde Oakland a Las Vegas para afrontar la actual campaña. Jon Gruden le dará una chance más a Carr, aunque podría buscar opciones si Las Vegas no alcanza la tierra prometida. Por las dudas, firmaron a Marcus Mariota con el contrato más caro de la NFL para un suplente.

21- Phillip Rivers, Indianapolis Colts (66 puntos)

Rivers y Los Angeles Chargers le pusieron punto final a su relación de 16 temporadas, un divorcio predecible después de las decepciones que sumaron juntos durante las últimas campañas. Rivers, con una carrera digna de un Hall of Fame aunque le falta un Super Bowl, lanzó 23 touchdowns y 20 intercepciones en un último año en el que volvió a exponer sus problemas para rendir en momentos determinantes. Si bien es cierto que la línea ofensiva de los Chargers estaba lejos de ser confiable, el quarterback tampoco estuvo a la altura. Bajo las órdenes de Frank Reich y el coordinador ofensivo Nick Sirianni, Rivers intentará en Indianápolis una última aventura en busca de un título.

22- Baker Mayfield, Cleveland Browns (65 puntos)

Los medios especializados de Estados Unidos estaban convencidos de que los Brown iban a ser protagonistas e incluso los situaban como candidatos a ganar el Super Bowl. Sin embargo, 2019 fue un año para el olvido en Cleveland. 

Mayfield había quebrado el récord de TD para un novato durante su primer año en la liga, una marca que invitaba a la ilusión pero el colapso en su juego, en su eficacia, durante su segunda campaña fue contundente. Los Browns ganaron apenas seis partidos y la directiva tomó cartas en el asunto: despidieron al GM John Dorsey y al coach Freddie Kitchens. 

Personal le sobra a su línea ofensiva para rendir, con nombres propios como Odell Beckham Jr, Kareem Hunt, Jarvis Landry, Austin Hooper y Nick Chubb. Bajo las órdenes de Kevin Stefanski, el cuarto head coach en su carrera, Mayfield tendrá que demostrar que está capacitado para cumplir con el hype que se construyó en turno a su figura. Ya no tendrá más excusas. 

23- Nick Foles, Chicago Bears (59 puntos)

La cenicienta de la NFL. La carrera de Nick Foles es digna de una película: seleccionado en la tercera ronda del Draft de 2013 por Philadelphia Eagles, Foles debutó en la parte final de su temporada de novato, reemplazando a Michael Vick. En su segunda campaña sorprendió a propios y extraños, lanzando 27 touchdowns contra apenas 2 intercepciones. A partir de allí, su carrera entró en declive, con pasos olvidables por Rams y Chiefs, hasta regresar a Phialdelphia para ser el suplente de Carson Wentz.

En 2017 y tras la lesión de Wentz, Foles protagonizó una postemporada grandiosa, consagrándose como Super Bowl MVP. Acto seguido, firmó un contrato lujurioso con Jacksonville, donde duró poco más de un año hasta ser traspasado a Chicago Bears, su franquicia actual. Matt Nagy optó por Mitchell Trubisky como titular, intentando salvar la carrera de su joven mariscal. A pesar de haber ganado los primeros dos partidos de la temporada, la confianza de Nagy en Trubisky duró poco: a mediados del tercer cuarto y perdiendo por 16 puntos ante Falcons, Foles hizo su debut y lanzó tres TD´s en una improbable victoria. El hombre de los milagros, dispuesto a realizar uno más en Chicago

24- Joe Burrow, Cincinnati Bengals (59 puntos) 

Primera selección en el último Draft, Burrow es considerado un talento generacional capaz de encauzar por sí solo el futuro de una franquicia que en 2019 ganó apenas dos partidos. Ganador del Trofeo Heisman y estrella universitaria en LSU, es el futuro de Cincinnati y comenzó su primer año demostrando por qué los ojeadores le estamparon el sello de talento garantizado. 

25- Gardner Minshew, Jacksonville Jaguars (46 puntos)

Una de las caras más reconocibles de la liga es el bigote que ostenta el mariscal de Jaguars. La lesión de Nick Foles le permitió entrar en la rotación de los Jaguars y se quedó con el puesto de mariscal de campo. Jacksonville confió en el ignoto Minshew, de 24 años, para dirigir el futuro de los Jaguars. Elegido en la sexta ronda de 2018, protagonizó algunos momentos memorables cargados de épica durante 2019. 

26- Teddy Bridgewater, Carolina Panthers (42 puntos)

Carolina salió al mercado en busca de quién pudiera reemplazar a Cam Newton. Bridgewater, primera ronda de 2014, demostró durante 2019 que puede ser un QB útil para una franquicia gracias a la lesión de Drew Brees. Después de dos primeros años con continuidad en Minnesota Vikings, sufrió una devastadora lesión en su rodilla que amenazó con terminar abruptamente su carrera. Finalmente recuperado, Bridgewater encontró un escaparate en New Orleans. Con Christian McCaffrey, uno de los mejores RB de la liga, como socio ideal, Bridgewater intentará demostrar que su rendimiento en 2019 no fue casualidad. Con 27 años, y aunque probablemente nunca alcance el nivel que supo desplegar Newton como jugador más valioso, Bridgewater puede ser más que útil para la causa de los Panthers.

27- Ryan Fitzpatrick, Miami Dolphins (40 puntos)

Fitzpatrick está condenado: tarde o temprano perderá su lugar a manos de Tua Tagovailoa, quinta selección en el último Draft. El veterano, quien también oficiará como mentor del novato surgido de Alabama, es uno de los quarterbacks más agresivos -y por ende más interceptado- de la liga. Fitz hilvanó dos buenas campañas en Tampa Bay 2018 y Miami 2019.

28- Daniel Jones, New York Giants (31 puntos)

Nadie confiaba en él, elegido con la sexta selección del Draft 2019, pero Jones sorprendió a los hinchas neoyorquinos y al mundo NFL como nuevo emblema y posible sucesor para una franquicia que busca al heredero del retirado Eli Manning.

Con 24 touchdowns y una eficacia del 61% en 13 encuentros, las lesiones interrumpieron una campaña en la que demostró flashes de su juego. Tras la desvinculación de Pat Shurmur, Jones deberá adaptarse al libreto de Joe Judge. Para concretar las aspiraciones de los Giants, el joven quarterback tendrá que reducir sus pérdidas y fumbles.

29- Sam Darnold, New Jersey Jets (30 puntos)

Tiene el potencial para escalar considerablemente en el escalafón, siempre que sus inconvenientes físicos -mononucleosis mediante que lo marginó de cuatro juegos- lo dejen en paz. Darnold concluyó la temporada con un récord de 6-2 en la segunda mitad de campaña. Con 23 años, en New Jersey siguen aguardando por su explosión definitiva mientras Adam Gase intenta forjar un entramado a su alrededor. Talento tiene Darnold para revertir la situación de los Jets, aunque el arranque de 2020 no fue demasiado auspicioso. Gase está cada día más cerca del despido, mientras que la franquicia está cada día más lejos de saber qué tiene verdaderamente en Darnold.

30- Justin Herbert, San Diego Chargers (28 puntos)

Después de desprenderse de Rivers, San Diego encontró en el Draft a un talentoso quarterback que eligió con la sexta selección de 2020. Herbert iba a ser suplente, al menos en el arranque de la campaña, de Tyrod Taylor pero la insólita perforación del pulmón del QB ex Buffalo Bills por parte de los propios médicos de los Chargers obligó a que Herbert asumiera rápidamente el mando y no decepcionó.

31- Dwayne Haskins, Washington Football Club (13 puntos)

Son tiempos de revolución en Washington, una franquicia que modificó su nombre y también su estructura tras un 2019 con apenas tres triunfos y dos entrenadores como Jay Gruden y Bill Callahan. Con Ron Rivera como coach principal y una filosofía absolutamente renovada, Haskins tendrá que adaptarse a un nuevo libreto. Pese a la mejoría en su repertorio, la escasez de talento a su alrededor será un problema para Haskins, quien naturalmente debería mejorar en su segundo año como titular.

32- Brett Rypien

El mito John Elway confía en Drew Lock para edificar el futuro de la franquicia a su alrededor, una búsqueda hasta ahora fallida desde el día en que Payton Manning anunció su retiro. Sin embargo, la lesión de Lock forzó a Vic Fangio a darle la titularidad a Jeff Driskel como opción inicial. 

Dos derrotas consecutivas, tres TD y dos intercepciones después, Driskel no jugó en el triunfo de la cuarta semana frente a los Jets: Brett Rypien fue titular en la victoria lanzando dos TD y tres intercepciones. ¿Rypien mantendrá su lugar o volverá Driskel a la espera de la recuperación de Lock? Probablemente se mantenga Rypien, aunque en nuestra votación Driskel es quien ocupó el último lugar con siete puntos. 

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