análisis leeds

Sonrisas en Yorkshire

El arranque de la temporada 2020-21 de la Premier League se define por lo que no es: no es un paseo de rosas del Liverpool campeón, no es una escapada inalcanzable del Manchester City de Pep Guardiola, no es una batalla reducida al Big Six.  

En ese escenario, el Leeds de Marcelo Bielsa es protagonista: goleó a uno de los dos invictos del torneo y escaló hasta la sexta posición con 10 puntos producto de tres triunfos, un empate y dos derrotas. Sólo Everton, Liverpool, Aston Villa, Leicester y Tottenham sumaron más puntos. 

Su ubicación en la tabla podrá variar pero después de seis partidos en la máxima categoría el combinado de Elland Road tiene varias certezas y una conclusión: con la base del plantel que hace tres meses consiguió el ascenso desde el Championship y la identidad afianzada del rosarino, Leeds es un equipo capaz de competir al máximo nivel.

Garantía en el arco

La elección no era sencilla. Kiko Casilla había perdido la titularidad en el cierre del Championship por una sanción de ocho partidos a causa de insultos racistas a Jonathan Leko del Charlton. Ante la urgencia, Bielsa se vio obligado a recurrir al inexperto Illan Meslier. El veinteañero francés, cedido a préstamo por el Lorient, fue uno de los pilares del ascenso y la consagración de un club histórico que consumó su retorno a la máxima categoría después de 16 años: recibió cuatro goles en diez partidos. 

Andrea Radrizzani abrió su chequera y Victor Orta ejecutó la cláusula de 6 millones de euros para quedarse con su pase por las próximas tres temporadas, asegurándose el futuro bajo los tres palos de Elland Road. Pero la competitiva Premier League es cruel y no regala tiempo para experimentos. Casilla, de 34 años y con pasado en el Real Madrid, reunía mayor jerarquía y experiencia como currículum pero Bielsa se decantó por Meslier. 

El galo no solo es uno de los puntos más altos de su estructura: también es una de las revelaciones de la Premier League. Las intervenciones de Meslier, un atajador formidable, son cada vez más trascendentales y determinantes. Frente al Sheffield, en el clásico de Yorkshire, se lució frente a John Lundstram en un duelo que Patrick Bamford sentenció en favor del Leeds a los 88 minutos.

Pese a su juventud y algunas deficiencias en su juego aéreo, Meslier juega con el sosiego de un veterano. Su temperamento apuntala a una de sus principales virtudes: su juego con los pies. Insoslayable en el fútbol moderno, innegociable en la identidad bielsista, el galo es el primer eslabón ofensivo del Leeds gracias a su pericia y precisión para ejecutar con éxito una paleta de pases en corto y en largo para saltar líneas y superar rivales. 

Adaptación completada

Robin Koch aterrizó en Elland Road con la titánica misión de matizar la partida de Ben White, pieza fundamental en la formación de Bielsa. Zaguero central que hoy juega en el Brighton & Hove Albion después de que concluyera su préstamo, era clave como único hombre libre en una defensa adelantada que presiona en un bloque alto hombre a hombre y decisivo como génesis del entramado bielsista de pases rápidos ejecutados en secuencias relampagueantes. 

13 millones de euros desembolsó el Leeds para convencer al Friburgo pero Koch, que tenía varios clubes interesados en sus servicios, sólo necesitó un PowerPoint para elegir su próximo destino: «Me enviaron una presentación. En ella se podía ver cómo Bielsa y su equipo de ojeadores me analizaba y cómo yo encajaba en el modelo de juego del equipo. Nunca había visto algo así. Sentí que nunca me habían analizado con tanto detalle, especialmente cuando todavía no era un jugador del club. Esto me impresionó mucho y fue un factor clave para que tomara la decisión de ir a Leeds»

El alemán, un zaguero central de corte similar al de White que se destaca por su gran manejo, su visión y supone una mejoría gracias a su juego aéreo, evidenció algunos problemas para acostumbrarse al ritmo frenético de la Premier League durante sus primeros dos juegos frente al Liverpool y al Fulham, donde cometió dos penales. Pero su adaptación fue casi automática y se consolidó rápidamente como uno de los pilares de una zaga inconsistente por las bajas permanentes. En esa rotación obligada, como líbero en línea de tres o primer central en línea de cuatro, Koch es la única constante. 

Liam Cooper, capitán y referente, apenas pudo disputar tres juegos a causa de inconvenientes físicos. Pascal Struijk rindió con suficiencia y respaldó a aquellos que confían en su proyección, pero en el 3-0 frente al Aston Villa debió ocupar la posición de mediocampista defensivo tras la lesión en el hombro derecho de Kalvin Phillips: «Es difícil encontrar a otro jugador que pueda hacer el mismo trabajo que Phillips. Para nosotros lo mejor es que pueda jugar todos los partidos. Struijk y Koch pueden jugar ahí. Eventualmente también Llorente». El neerlandés fue reemplazado a los 20 minutos del primer tiempo después de que recibiera una amarilla por una infracción sobre Jack Grealish. 

Fue justamente frente a los Villanos que Bielsa debió improvisar más de la cuenta: Luke Ayling, habitual lateral derecho, brilló en el puesto de segundo central: “Estuvo rápido, ágil, defendió bien, cabeceó bien, manejó bien la pelota, transmitió tranquilidad y seguridad”, lo elogió Bielsa post partido. En sociedad con Koch, la dupla redujo a su mínima expresión a Ollie Watkins, verdugo del Liverpool en el inolvidable 7-2 de los Villanos. 

Versatilidad

Los planteles diseñados por Bielsa comparten una misma característica: si bien son cortos, prácticamente todos sus jugadores son capaces de ocupar dos o más posiciones en la cancha. La versatilidad es una virtud que el Loco destaca particularmente y el Leeds es un equipo plagado de nombres propios que pueden rendir en más de un puesto: sólo Illan Meslier, Kiko Casilla, Liam Cooper y Patrick Bamford escapan a ese denominador común.

“Tenemos la ventaja de que este sea el tercer año con un grupo de jugadores bastante homogéneo, sin demasiados cambios, y eso facilita la variación en la formación sin tener problemas”, analizó Bielsa después de la victoria frente al Aston Villa que fue la demostración más cabal de la flexibilidad posicional y táctica de su Leeds modelo 2020-21. 

Ante las bajas por lesión de Kalvin Phillips, Liam Cooper y Diego Llorente, Bielsa rediseñó totalmente su entramado defensivo: Struijk ocupó el puesto de mediocampista defensivo, Ayling pasó de cuatro a jugar como central, Dallas ocupó el flanco derecho y Alioski ingresó como lateral izquierdo. 

Amonestado Struijk a los veinte minutos y caminando por la cornisa después de una segunda infracción, Bielsa ejecutó otro cambio prematuro -que en el Championship también había realizado con Phillips como protagonista- y lo reemplazó por el joven Jamie Schakelton, un volante de corte más ofensivo y creativo: “Entró muy bien al partido, dinámico, no perdió la pelota, recuperó mucho y tuvo presencia en el último tercio del campo rival”, explicó Bielsa que reconstruyó su mediocampo con Mateusz Klich como cinco defensivo. El polaco, acostumbrado a generar múltiples oportunidades en el último tercio -dos asistencias, cinco situaciones de gol y líder en acciones de presión según Fbref.com en 20/21-, demostró que puede también ocupar la posición de volante central. 

El rosarino dispone de dos o tres variantes por puesto en un plantel conformado por una veintena de jugadores. Salvo Liam Cooper, todos los centrales pueden jugar tanto en su posición de zagueros como de mediocampistas defensivos. Dallas es un volante reconvertido en lateral izquierdo que frente al Aston Villa jugó de cuatro para controlar a Jack Grealish aunque también podría volver a la medular si Bielsa decide reforzar su mediocampo ante rivales de mayor envergadura. 

Si bien Jack Harrison parte desde la izquierda y Hélder Costa lo hace desde la derecha, los extremos son intercambiables. Harrison, cedido desde el Manchester City, es el jugador que más punzante del Leeds en el último tercio de la cancha y uno de los más prolíficos de la liga: se ubica octavo en pases claves (13), cuarto en pases al área (13), octavo en centros al área chica (4), noveno en situaciones de gol creadas (4) y séptimo en centros al área (20). 

Aunque Rodrigo fue incorporado para jerarquizar el desguarnecido puesto de nueve, el hispano-brasileño es segunda punta para un Bielsa que lo ubicó por detrás de Bamford. Moreno se convirtió rápidamente en un factor de alto impacto gracias a su talento, su visión y su inteligencia para detectar espacios y dinamitarlos. Bielsa lo utiliza como segunda punta para sumarle opciones goleadoras a su último tercio. Rodrigo también goza de una ventaja en su dinámica para sostener su productividad a diferencia de un Pablo Hernández que desde la reanudación post aislamiento vio su cantidad de minutos reducida para exprimir al máximo sus intervenciones.  

La participación de ambos será imprescindible para Leeds, que en sus primeros seis encuentros demostró que se siente más cómodo frente a rivales que ofrecen espacios como Liverpool y Manchester City que frente a adversarios abroquelados -Wolverhampton o Sheffield- que exigen de mayor creatividad para destrabar la paridad del marcador. Con un Rodrigo más directo y un Hernández más cerebral, Bielsa también tiene opciones para afrontar diferentes escenarios. 

Efectividad

La mayor diferencia entre la versión Championship del Leeds y este homónimo de Premier League es su eficacia, personificada en Patrick Bamford. Consumada su promoción a la máxima división, en los medios británicos automáticamente trazaron una incógnita de cara al futuro del club de Yorkshire: ¿Era Bamford lo suficientemente bueno para ser el delantero de un equipo de Premier League? 

La primera respuesta de Bamford llegó en su cuenta de Twitter: “Y así empieza…” escribió junto a tres emojis que representaban su aburrimiento ante una discusión que después resolvería dentro del campo de juego con una efectividad asombrosa de seis goles en once tiros al arco. Máximo artillero del Leeds en el Championship, único de su plantel en superar la decena de tantos, las oportunidades desperdiciadas lo perseguían como un fantasma y se destacaba su sacrificio al servicio del equipo. 

“Bamford le ha agregado más eficacia a su juego”, reflexionó Bielsa después de su hat-trick frente al Aston Villa. “Produce mucho más de lo que concreta, pero a medida que aumente su eficacia, va a recibir un reconocimiento mayor”. Con una confianza desmedida, potenciado por un técnico que lo sostuvo en sus peores momentos, sus goles dieron la vuelta al mundo en su segunda y más contundente respuesta: Bamford es un delantero lo suficientemente bueno para la Premier League. 

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2 respuestas

  1. Leeds funciona cada vez mejor. Se mantiene arriba con nueve titulares del Championship 2019-20. A las incorporaciones de Koch (qué nivel!) y Rodrigo, habrá que sumarle en breve las opciones que Rafinha, Llorente y/o Gelhardt puedan aportar. Creo que fueron todas incorporaciones pensando en el mediano plazo.
    Bamford se está luciendo como la gran mayoría de delanteros dirigidos por Bielsa. Ya fue el caso del Negro Zamora (NOB), Llorente (Bilbao), Gignac (OM) o Batistuta.

    1. Son días complicados hoy por hoy en Leeds, pero está claro que el objetivo sigue siendo el mismo: lograr la permanencia. Para mí eventualmente lo va a conseguir, y va a ser el primer paso pensando a futuro en el club. saludos, Luis!

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