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Miami Heat: quinteto, rotación, entrenador, figura y estilo de juego

Después de una postemporada sensacional, en el Este existe una nueva certeza edificada sobre el tridente Riley-Spoelstra-Butler.

El equipo sensación de la burbuja buscará revancha después de la derrota en las últimas Finales frente a Los Angeles Lakers. Tras una temporada regular promedio, Miami Heat alcanzó un rendimiento fabuloso en Orlando que le permitió eliminar a cada escollo de la conferencia Este: barrió a Indiana Pacers en la primera ronda, despidió al MVP Giannis Antetokounmpo en las semifinales frente a Milwaukee Bucks y ejecutó a los Boston Celtics de Brad Stevens y Jayson Tatum en la definición del Este.

Aún pese a las incontables lesiones y el trajín físico de la condensada campaña en la reanudación, Miami fue capaz de forzar a los Lakers a seis juegos y pese a la caída sentó las bases de lo que debería ser su candidatura para la campaña 2020-21. La cultura construida por Pat Riley y comandada por Erik Spoelstra forjó un equipo paradigmático de su identidad, la síntesis perfecta de su filosofía.

Jimmy Butler encontró en Miami su lugar en el mundo, cobijado por una estructura sólida después de sus inconvenientes en Minnesota Timberwolves y Philadelphia 76ers. El tiempo le dio a la razón a Jimmy Buckets, quien se despidió de Orlando como uno de los grandes ganadores de la burbuja. El reivindicado Butler se convirtió en el emblema de una manada joven encolumnada detrás de su exigencia, su profesionalismo y su obsesión por el triunfo.

Riley y Spoelstra encontraron en Butler al líder ideal para su ideología, un equipo plagado de recursos con múltiples anotadores que pueden alternarse cada noche para sostener ofensivamente al Heat. Bam Adebayo irrumpió como estrella, un point forward capaz de asumir la conducción en ataque que también representa una garantía en defensa. Su rendimiento convenció a Miami de extenderle un contrato por el máximo para garantizarse su continuidad durante los próximos cinco años.

Bam es el símbolo de un núcleo joven que desató una nueva dimensión gracias a la evolución de todos sus integrantes. Tyler Herro causó una revolución en Orlando con una producción y un temperamento impropios de un novato, convirtiéndose en un factor determinante para alcanzar las Finales. Duncan Robinson se afianzó como una amenaza perimetral, un tirador automático e implacable ideal para aprovechar las ventajas en torno a Butler-Adebayo.

Kendrick Nunn también demostró su utilidad en las Finales frente a los Lakers después de haber sido relegado durante su camino triunfal en el Este. El exitoso desarrollo de los jóvenes ha sido otro pilar para el éxito de Miami: el próximo eslabón es Precious Achiuwa, un atlético y enérgico interno defensivo que fue elegido en la vigésima selección del último Draft.

Los movimientos de Riley durante la temporada regular y los ajustes de Spoelstra atizaron el rendimiento de sus Heat. El Padrino consiguió a Andre Iguodala y Jae Crowder para apuntalar con experiencia y defensa a su estructura mientras los retoques de Spo en la rotación con Goran Dragic como sexto hombre y Adebayo como pivote fueron trascendentales para explicar la notable mejoría de Miami en la burbuja.

Miami fue capaz de crear una economía sostenible con margen para ir en busca de un agente libre por el máximo en 2021. La misión Giannis Antetokounmpo quedó truncada después de la renovación de The Greek Freak pero Riley tendrá paño para reforzar a su elenco en un mercado con mayores opciones. La franquicia de Florida representa un destino seductor para cualquier jugador gracias al respeto que inspira la seriedad de su cultura ganadora.

Respecto a la burbuja, Miami dejó marchar a Jae Crowder y a Derrick Jones Jr e incorporó a Maurice Harkless y Avery Bradley en una serie de negociaciones prácticamente nombre por nombre que no deberían causar un impacto desmedido en su funcionamiento. Con el tridente Riley-Spoelstra-Butler y una formación plagada de talento, Miami será nuevamente protagonista y ya no representará una sorpresa en el Este.

Movimientos

  • Renovaron a Goran Dragic (37 millones por dos años), Meyers Leonard (20 millones por dos años) y a Udonis Haslem (un año por el mínimo).
  • Incorporaron a los agentes libres Avery Bradley (Los Angeles Lakers, 11.6 millones por dos años), Maurice Harkless (New York Knicks, 3.6 millones por un año) y Max Strus (two-way).
  • Extendieron el contrato de Bam Adebayo a cambio de 163 millones por cinco años.
  • Seleccionaron a Precious Achiuwa con la 20ª selección del Draft 2020.
  • No renovaron a Jae Crowder (Phoenix Suns) ni a Derrick Jones Jr (Portland Trail Blazers).

Rotación

PGSGSFPFC
22. Jimmy Butler14. Tyler Herro55. Duncan Robinson8. Maurice Harkless13. Bam Adebayo
7. Goran Dragic11. Avery Bradley28. Andre Iguodala5. Precious Achiuwa9. Kelly Olynyk
25. Kendrick Nunn31. Max Strus4. KZ Okpala30. Chris Silva0. Meyers Leonard
2. Gabe Vincent40. Udonis Haslem

Entrenador: Erik Spoelstra

En la organización desde 1995, asistente desde 1997 y entrenador principal desde 2008-09, Spoelstra fue dos veces campeón durante la era del Big Three pero su mayor mérito vino más tarde: fue capaz de mantener a su franquicia competitiva después de que LeBron James anunciara su regreso a Cleveland Cavaliers. Con una identidad nítida e incuestionable consiguió mantenerse como una alternativa real para cada postemporada y en el último año dio un paso más al forjar a un candidato que alcanzó las Finales. Si el premio al entrenador del año se hubiera entregado después de Playoffs, Spo hubiera sido el indiscutido ganador.

Su campaña en la burbuja afianzó una certeza: que Spo consiguió despegarse definitivamente de la sombra que proyectaba el Big Three liderado por James. Si su figura había pasado desapercibida en los dos campeonatos del Heat, fue su influencia posterior la que dimensionó realmente las virtudes del entrenador que en los primeros días del trío LBJ-Wade-Bosh sobrevivió gracias al padrinazgo de Pat Riley.

Una de sus mayores virtudes es su gestión del personal y cómo convive con el ego de sus estrellas: Wade, LeBron y Bosh pueden dar fe de su capacidad para activar a cada uno de ellos con recursos diferentes. Hassan Whiteside fue la excepción, aunque más por responsabilidad del pivote de Portland que por culpa del coach que en los primeros meses del ciclo Butler demostró nuevamente su poder de convencimiento para ganarse la aprobación de uno de los nombres propios en teoría más problemáticos de la NBA. Juntos construyeron a un equipo que barrió al Este y compitió de igual a igual con Los Angeles Lakers pese a las lesiones.

Considerado uno de los mejores entrenadores de la NBA y uno de los más destacados en defensa, Spoelstra ha desplegado diferentes recursos para adaptarse a contextos, situaciones y rivales disímiles. Recurrente durante todo su ciclo, se ha destacado por desarrollar talento joven y el funcionamiento del plantel 2019-20 fue su obra maestra con varios jóvenes que han sido fundamentales en su causa. Después de su fabulosa campaña, el horizonte para Miami parece brillante con Riley, Spoelstra, una estrella como Butler, un equipo plagado de talento y un espacio salarial suficiente para tentar a otra gran figura en el próximo mercado.

Figura: Jimmy Butler

Después de un desenlace frustrante en Chicago y sendas decepciones tanto en Minnesota como en Philadelphia, Butler por fin encontró su lugar en el mundo. Miami necesitaba a un ícono a partir del cual potenciar su cultura y encontró un emblema ideal en un jugador casi convertido en un paria que buscaba una chance para reivindicarse: _»Estoy constantemente sonriendo porque soy feliz. Estoy en casa. Todo en esta organización encaja conmigo. Todo sobre los chicos que están en el plantel me encaja. Me siento bendecido. Soy afortunado».

En los primeros meses después del traspaso a cuatro bandas que protagonizaron Philadelphia, Los Angeles Clippers, Portland Trail Blazers y Miami, Butler se reencontró con su mejor versión, asumió el rol protagónico de líder de la franquicia, instaló un nivel de exigencia al detalle que adoptaron sus compañeros transformados en gregarios, recuperó su condición de All-Star y se convirtió en el pilar espiritual y deportivo del campeón del Este. Su impacto en el vestuario ha sido absoluto, e incluso su figura se convirtió en un estandarte en la sociedad del sur de Florida.

Además de afianzarse como uno de los jugadores de mayor impacto en ambos costados de la cancha, Butler demostró que es una estrella distinta en la constelación NBA cuya única obsesión es el éxito de su equipo. Buckets no necesita anotar cifras siderales para ser determinante en el desarrollo de un juego y que puede resultar un factor decisivo en el clutch con un tiro agónico, un robo, una asistencia o una tapa.

Máximo anotador de su equipo en la postemporada con 22.2 puntos, no tiene inconvenientes en asumir la conducción -durante la temporada regular promedió la mayor cantidad de asistencias de su carrera- y resignar su protagonismo ofensivo en pos de un compañero más eficaz. En defensa también es una pesadilla para el rival, capaz de domar al mejor atacante rival. Completamente reivindicado, Butler afrontará 2020-21 como uno de los mejores diez jugadores de la liga.

Estilo de juego

Miami juega un básquet sin posiciones, con nombres propios versátiles, polifuncionales y productivos, en ambos costados de la cancha. Su genética es evidente: un equipo eminentemente defensivo, de ritmos bajos y un ciclo continuo de pases, cortes al aro, handoffs, cortinas y más pases en ataque, que dio un salto considerable de calidad desde la contratación de Butler asumiendo las situaciones de aislamiento y en el pick&roll.

Después de la reestructuración de su rotación, Miami dispone de dos organizadores en su quinteto inicial. Butler y Adebayo se alternan la conducción y ambos generan ventajas permanentes –Buckets primariamente desde la media cancha, Bam desde el poste- para sus compañeros. La mayor singularidad de Adebayo, un prodigio atlético que actúa como la mente del sistema, es que puede subir la pelota de costa a costa como un base convencional y definir o descargar. Herro y Robinson, principalmente, capitalizaron aquellas oportunidades en un equipo que finalizó la temporada 2019-20 como el segundo más eficaz desde el perímetro con 37.9% de acierto.

El crecimiento de los jóvenes Adebayo, Herro y Robinson junto a la presencia anotadora de Dragic aseguran la multiplicidad de recursos ofensivos con varios creadores de tiros que Miami lució durante una postemporada en la que seis de sus jugadores superaron la decena de puntos de promedio.

Justamente la decisión de mover a Dragic, uno de los jugadores estéticamente más perfectos y atractivos de la liga que será candidato al sexto hombre si permanece en la segunda unidad, al banco de suplentes fue una decisión determinante para el funcionamiento global de Miami. Una de las mayores virtudes del Heat es la camaleónica habilidad de Spo que le permite adaptar su rotación de acuerdo al rival de turno, a la composición eventual del rival o a un escenario determinado gracias a la profundidad de su nómina.

En defensa, el combinado de Spoelstra fue el equipo que más recurrió a la zona durante la temporada regular. Iguodala y especialmente Crowder le dieron un salto de calidad sustancial a un entramado que había flaqueado. Miami tiene el personal necesario para hacerlo con un plantel reestructurado aunque tendrá que demostrar después de las partidas de Crowder y Jones. Con varios jugadores que pueden defender múltiples posiciones, Spo apuesta por el switch permanente en defensa.

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