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Los Angeles Lakers: quinteto, rotación, entrenador, figura y estilo de juego

Mala noticia para la NBA: Los Angeles Lakers campeones son aún mejores que en la temporada pasada.

Los Angeles Lakers no podían fallar en un año cargado de emociones tras el trágico fallecimiento de Kobe Bryant y no fallaron: fuerza imparable en Playoffs, arrollaron a Portland, Houston, Denver y Miami para adueñarse de su 17º anillo e igualar a Boston Celtics como la franquicia más ganadora de la historia. Los angelinos disiparon las dudas en torno a la confección de su plantel durante una postemporada implacable en la que diferentes piezas de su rotación dieron un paso adelante para disimular las falencias tanto en el tiro perimetral como en la creación. Con una inexpugnable estructura defensiva, los Lakers consumaron la venganza ideada por LeBron James y celebraron la reivindicación de Anthony Davis como figura dominante.

Los vigentes campeones intentarán defender su corona y los movimientos del GM Rob Pelinka durante la agencia libre potenciaron al plantel: encararán 2020-21 con mayores recursos que en la campaña anterior rumbo a una temporada condensada en la que Frank Vogel tendrá que dosificar aún más los esfuerzos de sus dos principales figuras después de una pretemporada de apenas 72 días entre el sexto juego de las Finales frente a Miami Heat y el debut en el clásico frente a los Clippers.

El escenario, el día después del título, no era sencillo para un equipo en el que varias de sus piezas secundarias podrían recibir ofertas que los Lakers no estaban dispuestos a pagar. El caso más emblemático fue el de Rajon Rondo, factor determinante en Playoffs, que cobró en Atlanta Hawks el cheque que se había ganado en la burbuja de Orlando. Dwight Howard también fue uno de los nombres destacados gracias a su aporte en defensa como complemento ideal de Davis y, aunque no participó de la reanudación, Avery Bradley también era considerado un eslabón importante en su futuro.

Sin tres jugadores de jerarquía, Pelinka apuntó a reforzar los puntos más débiles en la estructura del campeón en un mercado intenso y activo que tuvo a los Lakers como protagonistas excluyentes en una serie de decisiones que también desnudaron un cambio de identidad en un equipo que construyó su consagración sobre su sistema defensivo.

Aunque ya no es el 3&D confiable de sus años en San Antonio Spurs y sufrió el estigma del triple fallado en el quinto juego de las finales, Danny Green fue un eslabón fundamental como stopper perimetral en la tercera mejor defensa de la liga. Campeón con Spurs, Toronto Raptors y Lakers, fue transferido a Oklahoma City Thunder junto al pick 28 del Draft 2020 a cambio de Dennis Schröder.

La contratación del guardia alemán responde a la búsqueda de unos Lakers que necesitaban anotadores capaces de generarse sus propios tiros que se hicieran cargo de la ofensiva para los minutos en los que Davis y -principalmente- LeBron descansen. Ya en Playoffs, Schröder eventualmente encajará a la perfección como tirador capaz de capitalizar las ventajas que genera James.

Montrezl Harrell cruzó de vereda desde Los Angeles Clippers, un movimiento doloroso para la dupla Kawhi Leonard-Paul George. Galardonado como el mejor sexto hombre de 2019-20 -un premio en el que Schröder finalizó segundo-, los Lakers tendrán un pivote prolífico en ataque para la segunda unidad. El pick&roll entre Schröder y Harrell será clave para un equipo que podrá descansar a sus dos principales estrellas sin perder -demasiado- poderío en ataque.

Marc Gasol finalmente vestirá la camiseta de los Lakers, franquicia que lo escogió con el pick 48 del Draft 2007 y posteriormente lo envió a Memphis Grizzlies a cambio de Pau Gasol. Marc, quien fue parte del título de Toronto Raptors, intentará imitar la travesía de su hermano que fue bicampeón como segunda estrella junto a Kobe Bryant. El pivote español le aportará una nueva dimensión al ataque como creador desde el poste bajo. Wesley Matthews se mudó desde Milwaukee a Los Angeles para reemplazar a Green, en tanto las extensiones de Markieff Morris y Kentavious-Caldwell Pope garantizan el tiro perimetral que los Lakers encontraron en ambos durante la postemporada.

Después de los movimientos durante el mercado, Los Angeles Lakers comenzarán 2020-21 como los principales candidatos al título. Si LeBron y Davis no sufren inconvenientes físicos, la faena de arrebatarles el bicampeonato aparece como una misión imposible para el resto de los 29 equipos de la NBA.

Movimientos

  • Recibieron a Dennis Schröder (Oklahoma City Thunder) a cambio de Danny Green y el pick 28 del Draft 2020.
  • Recibieron a Alfonzo McKinnie (Cleveland Cavaliers) junto a Jordan Bell (cortado posteriormente) a cambio de JaVale McGee y una segunda ronda.
  • Incorporaron a Wesley Matthews (Milwaukee Bucks) a cambio de 3.6 millones de dólares por un año.
  • Firmaron a Marc Gasol (Toronto Raptors) por dos años y cinco millones de dólares.
  • Incorporaron a Montrezl Harrell (Los Angeles Clippers) a cambio de 19 millones por dos años.
  • Renovaron a LeBron James con una extensión de dos años por 86 millones de dólares.
  • Renovaron a Anthony Davis a cambio de 190 millones por cinco años.
  • Extendieron el vínculo de Kentavious Caldwell-Pope por tres años y 39 millones.
  • Renovaron a Markieff Morris por un año y 2.3 millones de dólares.
  • Renovaron a Kyle Kuzma por tres años y 40 millones de dólares.
  • Firmaron a Jared Dudley y a Quin Cook por el mínimo para 2020-21.
  • Rajon Rondo (Atlanta Hawks, 15 millones por dos años), Avery Bradley (Miami Heat, 11.6 millones por dos años), Dwight Howard (Philadelphia 76ers, 2.6 millones por un año), J.R. Smith y Dion Waiters no fueron renovados.

Rotación

PGSGSFPFC
17. Dennis Schröder1. Kentavious Caldwell-Pope23. LeBron James3. Anthony Davis14. Marc Gasol
4. Alex Caruso9. Wesley Matthews0. Kyle Kuzma88. Markieff Morris15. Montrezl Harrell
2. Quinn Cook5. Talen Horton-Tucker28. Alfonzo McKinnie10. Jared Dudley12. Devontae Cacok
37. Kostas Antetokounmpo

Entrenador: Frank Vogel

Inicialmente subestimado como todo entrenador en un equipo de LeBron James, Vogel demostró su valor en una burbuja en la que su gestión de la rotación y sus ajustes entre serie y serie -especialmente en el compañero de Anthony Davis en la zona pintada- le permitieron a Los Angeles Lakers recorrer un camino de rosas hacia el título. Víctima recurrente de James durante sus días compartidos en el Este, finalmente celebró con el Rey de la liga como aliado, ganó su primer anillo y disfrutó de una restitución histórica.

En una liga dominada por los jugadores, los entrenadores afrontan la titánica tarea de conformar a las estrellas que hoy por hoy tienen el poder. Pese a las dudas iniciales respecto a su contratación, Vogel empezó a sembrar sus méritos y los cimientos del campeón a partir de la incansable y obsesiva ética de trabajo que convenció tanto a LeBron como a Davis de que era el indicado: ”Se pasa horas y horas viendo videos, descifrando partidos, tratando de descubrir cuál es la mejor receta para que seamos exitosos. Pone los jugadores correctos sobre la cancha en el momento justo. Confía en nosotros, si quiere que ingrese alguien y nosotros le decimos ‘deja que esta unidad o ese jugador sigan jugando’, nos hace caso”, analizó Davis.

Cercano a sus jugadores, sincero y capaz de intercambiar ideas con sus referentes, sedujo a un James que históricamente ha dictado y demandado cambios en las estructuras internas de sus equipos. El empoderamiento de sus estrellas es un pilar en el rendimiento de su equipo, reconoce Davis: ”Es directo con nosotros. Se nos acercó a mí y a Bron con un montón de preguntas e ideas, y nosotros le dimos nuestra opinión. Creemos en él. Si los jugadores estamos confundidos y no nos gusta el plan de juego, escucha nuestras opiniones”.

La muestra más contundente de su impacto en el equipo fue la consistencia de LeBron como elemento determinante en defensa. Con dos de los mejores jugadores ofensivos de todos los tiempos en un mismo quinteto, Vogel instaló un sistema eminentemente defensivo que sostuvo a su equipo durante toda la campaña a contramano de sus falencias ofensivas, especialmente cuando LeBron descansaba: ”Estuvo fabuloso. Estuvo increíble. Ha sido una loca carrera de obstáculos para nuestra franquicia durante este año, y Frank ha sido capaz de manejarlo todo el tiempo”, lo elogió James.

La gestión de las cargas de Vogel fue otro punto trascendental para el éxito de un equipo edificado alrededor de dos estrellas -una por edad y desgaste, la otra por antecedentes- que precisaban dosificar sus minutos: LeBron disputó la menor cantidad de minutos de su carrera (34.6 por partido) y Davis registró la tercera más baja de sus ocho años como profesional.

Rumbo a 2020-21, ya sin dudas respecto a sus aptitudes ni su continuidad, Vogel tendrá aún más recursos para gestionar en busca del segundo título consecutivo de sus Lakers con el apoyo total e irrenunciable de sus dos figuras.

Figura: LeBron James

Condenado a cargar sobre sus hombros el peso de una temporada especial, una revancha personal después de su frustrante primer año en el Oeste y con el componente emotivo de ser el emblema de una franquicia que sufrió el trágico fallecimiento de uno de sus máximos ídolos, LeBron completó otra producción histórica a los 35 años y celebró el cuarto anillo de su carrera. MVP de las Finales, segundo detrás de Giannis Antetokounmpo en la votación al jugador más valioso de la temporada regular, el Rey recuperó su trono y dejó en claro que pertenece al Olimpo de los mejores de la historia.

LeBron plasmó su vigencia como el mejor jugador del mundo. Alcanzaría para describir su leyenda que ha cosechado méritos suficientes para sentarse en la misma mesa que Michael Jordan. Bron es un jugador de élite en ambos costados de la cancha, un líder absoluto, un eximio pasador, un brillante anotador, un factor determinante en el clutch y un fantástico defensor capaz de enfrentar cualquiera de las cinco posiciones. Dentro de su insondable repertorio, su condición de tirador promedio -aunque más eficiente en la última postemporada con 56% de cancha y 37% de tres- y sus altibajos desde la línea de libres representan los únicos lunares en su juego.

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James resiste las leyes del paso del tiempo y, aunque tarde o temprano perderá la batalla, su última versión parece siempre la mejor: «A los 27 años ni siquiera conoces tu juego, ni siquiera has arañado la superficie. No tienes ni idea de lo que eres capaz de hacer. Así que creo que si enfrentas al LeBron de 35 años con el LeBron de 27 años, lo dominaría”.

LeBron tendrá 36 años cuando arranque la próxima postemporada en unos Lakes que -salvo una catástrofe- tienen asegurado su boleto incluso antes de comenzar la campaña regular. Será un nuevo desafío para LeBron, en un calendario comprimido y sin descanso después de su consagración en Orlando. Pero con Vogel como aliado y su inteligencia para rediseñar permanentemente su juego de acuerdo a las necesidades de su equipo, LeBron irá en busca de su quinto campeonato.

Estilo de juego

LeBron es el director de la orquesta angelina. Considerado como uno de los mejores pasadores de la historia del básquetbol, es el base de facto, metrónomo, principal generador y máximo gestor de una estructura que se resiente cuando descansa. James es imparable pero ya no tiene la edad para someterse a un desgaste permanente como única herramienta ofensiva. La incorporación de Anthony Davis le permitió descansar en su rol de máximo anotador y principal creador de tiros en ataque además del impacto que AD causó también en defensa como corrector en la zona interna.

Cuando LeBron y Davis están en la cancha, una fórmula innegociable en Playoffs, el escenario ideal consiste en rodear de tiradores alrededor de LeBron que puedan ejecutar las ventajas que genera a partir de su lectura, visión y ejecución. Las renovaciones de Caldwell-Pope y Markieff Morris, junto a las incorporaciones de Dennis Schröder y Wesley Matthews, aumentan considerablemente las opciones perimetrales que tendrá a disposición LBJ. LeBron también se beneficiará de la presencia de dos organizadores como Schröder y Gasol para jugar sin la pelota y limitarse a lanzar.

Pensando en una temporada regular intensa y desgastante, Schröder y Harrell serán trascendentales. Si Vogel mantiene la tendencia -que debería profundizarse- de limitar la acción de LeBron y Davis, ambos deberían ser capaces de sostener ofensivamente a su equipo. Schröder demostró durante su última etapa en Oklahoma City Thunder que puede asumir el rol de principal generador e incluso adaptarse a jugar sin la pelota, un elemento fundamental cuando comparta cancha con LeBron.

Las funciones de Harrell parecen más limitadas dada las dificultades evidentes de su inclusión en un mismo quinteto con LBJ y Davis: además de ser una desventaja en defensa, su incapacidad de lanzar desde el perímetro y la certeza del pick&roll como único argumento ofensivo, su presencia obligaría a Davis a salir de la zona interna forzándolo a ejecutar desde la línea de tres puntos.

Marc Gasol ofrecerá una nueva dimensión al equipo de Frank Vogel. En ataque será una segunda opción como organizador desde el poste y podrá amplificar los espacios gracias a su precisión desde larga distancia (38.5% de tres). Ambos recursos lo convierten en un socio ideal para Anthony Davis, una ventaja también en defensa por su capacidad para defender en el poste.

Talen Horton-Tucker fue una de las revelaciones de la pretemporada y se ganó un lugar que le deparará minutos durante la campaña regular. Durante los cuatro amistosos asumió un papel protagónico en el que promedió 20.5 puntos, 6.5 rebotes, 3 asistencias y 2 robos en 31.6 minutos por juego con una altísima eficacia de 53.8% de tres puntos.

Aunque es válido relativizar sus cifras por el contexto, lo cierto es que THT tiene apenas 20 años y ha demostrado un potencial interesante para erigirse como una opción más en la media cancha gracias a su versatilidad: puede asumir la conducción del equipo, ha mostrado una evolución en su juego sin la pelota, aumentó su eficacia y aportó energía en defensa en un rol similar al de Alex Caruso pero con mayor porcentajes. Si sostiene sus cifras en un rol más acotado, los Lakers habrán encontrado a otro jugador útil para su causa.

La mayor incertidumbre de los angelinos radica en la figura de Kyle Kuzma, recientemente renovado tres años a cambio de cuarenta millones de dólares. El joven ala-pivote perdió protagonismo pero LeBron y la gerencia confían en sus condiciones y en su potencial. Sin embargo, el tiempo se agota para un jugador joven cuyo vínculo fue extendido por un monto amigable que podría incluirlo en un eventual traspaso si no aumenta su influencia en la estructura de un equipo que espera que Kuzma se convierta en el tercer integrante de su Big Three.

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