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Los Angeles Clippers: quinteto, rotación, entrenador, figura y estilo de juego

El fracaso de la última postemporada forzó a cambios estructurales en unos Clippers que quieren celebrar el primer anillo de su historia con Leonard como emblema.

La implosión de Los Angeles Clippers, un equipo que desperdició una ventaja de 3-1 en la segunda ronda del Oeste y una diferencia de 13 puntos en el séptimo juego frente a Denver Nuggets, representa uno de los mayores colapsos en la historia de la NBA. Las debilidades de su estructura quedaron expuestas en su desenlace, pero la eternamente postergada franquicia angelina arrastró una serie de inconvenientes internos que estallaron en la burbuja de Orlando. El resonante fracaso del primer año no pasó desapercibido en la gerencia encabezada por el dueño Steve Ballmer y los Clippers tomaron medidas durante una pretemporada cargada de movimientos.

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La primera gran decisión fue el despido de Doc Rivers. Si las decepciones de la era del Lob City se le endilgaron al carácter del Big Three conformado por Blake Griffin, Chris Paul y DeAndre Jordan, la responsabilidad de la derrota frente a Denver recayó principalmente sobre el experimentado entrenador que incluso fue apuntado por públicamente por algunos de sus jugadores debido a la falta de ajustes en los momentos cruciales. Doc cerró con sabor amargo una etapa de siete años en Los Ángeles y este año dirigirá el proyecto de Daryl Morey en Philadelphia 76ers. Tyronn Lue, su asistente principal y otrora campeón de la liga con LeBron James en Cleveland Cavaliers, será su sucesor.

Las incorporaciones de Luke Kennard y Serge Ibaka enriquecieron su rotación. Aunque su rango de actuación fue limitado por sus inconvenientes físicos, Kennard plasmó signos de evolución en su tercer año en la liga como uno de los principales organizadores de Detroit Pistons y será vital como generador en un equipo sin un base natural. Aunque su nombre suele pasar desapercibido a nivel general, su contratación es una buena noticia pese al monto desmedido que los Clippers desembolsaron para su renovación.

Ibaka representa un salto de calidad para la rotación interior. Campeón en Toronto Raptors junto a Kawhi Leonard, su perfil encaja a la perfección en una eventual formación para los cierres de Playoffs junto a Kawhi Leonard y Paul George. Donde Montrezl Harrell falló exponencialmente, Ibaka puede brillar gracias a su impacto defensivo y su tiro perimetral.

Más allá de los movimientos en el mercado, los Clippers tendrán que exorcizar varios demonios que gestaron durante la última temporada. La franquicia angelina fue construyendo una dinámica nociva con los privilegios desmedidos a Leonard y George, un vestuario que explotó en Playoffs. El rendimiento de ambas estrellas se desplomó junto a su físico durante las segundas mitades de la serie frente a Denver, una situación que desestima las ventajas de un Load Management exagerado.

Los Clippers tendrán que saldar la deuda que forjaron en su calamitoso último partido con un Leonard agotado que apenas sumó dos puntos durante la segunda mitad y un Paul George que sintetizó su decepcionante postemporada en un triple desde la esquina que pegó directamente en el tablero. Sin respuestas desde el banco, sin un líder capaz de rescatar a su equipo y con una rotación deslucida, los Clippers claudicaron y se despidieron sin siquiera luchar.

Mientras los Lakers navegarán la temporada regular con la tranquilidad del campeonato conseguido, los Clippers estarán obligados a demostrar su valor. La gerencia decidió extenderle una renovación multimillonaria a Paul George, un movimiento extraño que simboliza un voto de confianza para un jugador obligado a revertir su imagen y un guiño para concretar la continuidad de un Leonard que tendrá una opción de jugador para 2021-22.

“No estuvimos a la altura de las expectativas, pero creo que internamente nunca sentimos este año como un año de campeonato o fracaso”, argumentó George una vez consumada la derrota frente a Denver. Tal vez sea cierto, pero el tiempo se agota y en los Clippers nadie quiere imaginar otra temporada sin anillo y un futuro sin Kawhi.

Movimientos

  • Despidieron a Doc Rivers y contrataron a Tyronn Lue como entrenador.
  • Recibieron a Luke Kennard (Detroit Pistons), Justin Patton (Detroit Pistons) y Jay Scrubb (Brooklyn Nets) en un traspaso entre tres franquicias junto a Brooklyn Nets y Detroit Pistons.
  • Draftearon a Daniel Oturu (Pick 33).
  • Incorporaron a los agentes libres Serge Ibaka (Toronto Raptors, 19 millones por dos años), Nicolas Batum (Charlotte Hornets, un año por el mínimo), Ky Bowman (Golden State Warriors), Malik Fitts (Saint Mary’s, undrafted), Jordan Ford (Saint Mary’s, undrafted) y Rayjon Tucker (Cleveland Cavaliers).
  • Enviaron a Landry Shamet (Brooklyn Nets), Reggie Perry (Brooklyn Nets) y Rodney McGruder (Detroit Pistons) en un traspaso entre tres franquicias junto a Brooklyn Nets y Detroit Pistons.
  • Renovaron a Reggie Jackson (un año por el mínimo), Marcus Morris (64 millones por cuatro años), Patrick Patterson (tres millones por un año) y Luke Kennard (64 millones por cuatro años).
  • No renovaron a Montrezl Harrell (Los Angeles Lakers), JaMychal Green (Denver Nuggets), Johnathan Motley (Phoenix Suns), Justin Patton (Milwaukee Bucks), Isaiah Thomas y Joakim Noah.
  • Extendieron el vínculo con Paul George a cambio de 176 millones de dólares por cuatro años.

Rotación

PGSGSFPFC
21. Patrick Beverley13. Paul George2. Kawhi Leonard31. Marcus Morris9. Serge Ibaka
23. Lou Williams5. Luke Kennard5. Nicolas Batum54. Patrick Patterson40. Ivica Zubac
1. Reggie Jackson14. Terance Mann7. Amir CoffeyDaniel Oturu
Jay Scrubb25. Mfiondu Kabengele

Entrenador: Tyronn Lue

Su primera experiencia en la NBA se dio en un contexto similar: asistente de David Blatt durante 2014-15, asumió la conducción de Cleveland Cavaliers cuando su colega fue despedido después de dirigir 41 encuentros de 2015-16. Lue tomó el mando del conjunto liderado por LeBron James y fue campeón en su primer año como coach principal en una remontada inolvidable en las Finales frente a los Golden State Warriors que habían ganado 73 juegos en la temporada regular.

Tras ganarse la confianza de LeBron, Lue alcanzó otras dos finales con derrota frente a Golden State antes de su despido después del sexto juego de 2018-19 en un plantel ya sin LeBron ni Kyrie Irving. Sin acción durante el año y tras haber rechazado una oferta para dirigir a Los Angeles Lakers, cruzó de vereda y se sumó al cuerpo técnico de Doc Rivers.

Tras el fracaso de los Clippers en el primer año de la era Leonard, Ballmer sentenció la etapa de Rivers al frente del equipo y encontró en su propia estructura interna al sucesor. La promoción de Lue será una ventaja para los Clippers gracias a su conocimiento de la estructura interna del equipo y de sus jugadores, aunque la incógnita radica en cuánto podría modificar respecto a la temporada anterior. Si las decisiones y los ajustes de Rivers eran el problema, ¿Lue no formaba parte de ese problema?

Lawrence Frank, GM y presidente de operaciones de la franquicia, explicó los motivos de su elección: “Ty ha estado adonde nosotros queremos llegar. Es un entrenador que ha sido campeón y tiene un extraordinario sentido por el juego y por los jugadores. Es una de las mentes brillantes de nuestra liga, y ha sido capaz de impartir su visión al resto, porque logra una conexión con cada persona que se cruza”.

En un equipo que concluyó la temporada regular con el segundo mejor rating ofensivo y el quinto mejor rating defensivo, el problema de los Clippers no radica en la falta de talento ni en la escasez de recursos. Lue se ha ganador su respeto en la liga gracias a su gestión en el medio del caos en Cleveland, y replicar esa tendencia en Los Ángeles podría encauzar a unos Clippers deprimidos. Apuntalado por Kenny Atkinson (ex entrenador de Brooklyn Nets) y Chauncey Billups, Lue no tiene margen: esta temporada será campeonato o fracaso.

Lue tendrá la titánica tarea de construir y afianzar también a un líder en un equipo acéfalo: “No siempre los mejores jugadores son líderes naturales, no sucede, así que creo que mucho del liderazgo del equipo tendrá que ver conmigo. Viene de Kawhi, de PG, de Lou y de Pat pero tendrá que ser colectivo. No creo que el liderazgo sea de una sola persona o que puedas poner esa demanda en una persona. Tenemos que hacerlo como un grupo. Tenemos que mejorar como grupo. Lo más importante en el liderazgo es la comunicación, ser capaces de comunicarnos y eso llevará a mejorar el liderazgo del equipo”.

Apuntalado por Kenny Atkinson (ex entrenador de Brooklyn Nets, despedido en marzo de 2020) y Chauncey Billups, Lue sabe que no tiene margen: para Los Angeles Clippers esta temporada será campeonato o fracaso.

Figura: Kawhi Leonard

La carrera de Kawhi es una montaña rusa. Aterrizó en la liga como un especialista defensivo pero Gregg Popovich lo potenció hasta convertirlo en uno de los mejores two-way de la liga y MVP de las Finales en los San Antonio Spurs del Beautiful Game que se consagraron en 2013-14 con Tim Duncan, Manu Ginóbili y Tony Parker. Considerado el sucesor del Big Three texano, su relación concluyó abruptamente en una novela inexplicable que se cerró con su transferencia a Toronto Raptors.

Convertido en un enigma indescifrable, Leonard regresó a la liga y fue campeón durante su primer año en Toronto. Fue un romance breve, una reivindicación para una estrella silenciosa que se convirtió en el Rey del Norte y en uno de los tres mejores jugadores de la liga. The Klaw restituyó su imagen después de su confusa y polémica salida de una franquicia prestigiosa como San Antonio y, con el handicap de haberle dado a la franquicia canadiense su esperado y postergado anillo, escogió a los Clippers como nuevo destino tras forzar la incorporación vía trade de Paul George

Pero el fracaso de su primera campaña volvió a sombrar dudas en torno a su figura. La estrepitosa derrota frente a Denver Nuggets expuso su decepcionante rendimiento en una segunda mitad de un séptimo partido en el que apenas anotó dos puntos y el desenlace desnudó el ambiente tóxico que atravesó al vestuario como consecuencia de las ventajas que recibió Leonard por parte del cuerpo técnico y de la dirigencia.

Dos veces campeón de la NBA y dos veces MVP de las Finales, en plenitud es uno de los mejores jugadores del mundo en ambos costados de la cancha. En defensa es implacable y en ataque es una navaja suiza que puede anotar en cualquier situación y escenario: puede atacar al aro, lanzar desde media distancia, castigar desde el perímetro, generarse sus propios tiros desde el drible o ejecutar en situaciones de catch&shoot sin prescindir de su eficacia.

Leonard es capaz de todo y prácticamente sin transpirar, como si fuera un robot perfecto construido en un laboratorio. Es por eso que su imagen desprolija y su producción ineficaz del séptimo partido frente a Denver representan un enigma. Tal vez las responsabilidades desmedidas, forzado a cumplir con las funciones de organizador en un equipo sin base, hayan causado una merma en su juego. Bien rodeado, con un playmaker capaz de asumir la conducción del equipo, Leonard tiene todos los recursos para liderar a estos Clippers rumbo al título.

Estilo de juego

Las señales de atascamiento fueron evidentes durante la postemporada. Los inconvenientes en la estructura de los Clippers quedaron expuestos especialmente en los momentos críticos durante la serie frente a Denver Nuggets: los angelinos dependían en exceso de Kawhi Leonard, quien se repartía en una exigente múltiple función como máximo anotador, principal organizador y mejor defensor. Agotado, con compañeros que nunca acudieron a su rescate, los propios Clippers resolvieron los eventuales problemas que podrían tener en defensa.

Es justamente Paul George quien debe dar un paso adelante para acompañar a Kawhi. La diferencia entre su versión All-Star casi MVP de la temporada regular y su decepcionante modo Playoff P es insoslayable. George es el jugador que más deuda acumuló durante los últimos años, primero en Oklahoma City Thunder como socio de Russell Westbrook y ahora como complemento de Leonard, y necesita encauzar con urgencia su producción. Las virtudes de PG siguen intactas -un tirador capaz de asumir un rol como segunda arma en ataque y eficiente como defensor en el switch- pero necesita imperiosamente disipar las dudas en Playoffs.

Los Clippers afrontarán la temporada 2020-21 sin haber solucionado uno de sus principales inconvenientes: la ausencia de un base capaz de asumir la dirección angelina. Patrick Beverley, un formidable e intenso defensor, no dispone de las características necesarias, sufre de problemas físicos y padece su reiterada acumulación de faltas. Lou Williams es un arsenal ofensivo que se crea sus propios tiros saliendo desde el drible, pero no tiene las características de un base natural.

La presencia de Luke Kennard podría ofrecer una solución. Si bien no es un generador primario, podría cumplir la función de segunda alternativa siempre que los problemas en sus rodillas le permitan mantenerse en la cancha. Kennard, que en el último año disputó apenas 28 encuentros en Detroit Pistons, plasmó un notable crecimiento como anotador y organizador con 15.8 puntos y 4.1 asistencias.

Aunque la muestra es pequeña, el escolta elegido con la 12ª selección del Draft 2017 tiene el manejo y la visión para descomprimir de responsabilidades a Kawhi en un repertorio que completa con un buen tiro de tres puntos (39.9% en 6.5 intentos) y de media distancia. En esa posición, los Clippers mejoraron con el intercambio que envió a Landry Shamet a Brooklyn Nets. Si bien los 64 millones que Ballmer le puso sobre la mesa para su renovación son exagerados, no sería extraño ver a Kennard cerrando varios partidos importantes.

Otro upgrade en la rotación de los Clippers es la incorporación de Ibaka. Aunque a simple vista la partida de Montrezl Harrell, premiado como el mejor sexto hombre de la última campaña, parezca una baja sensible, el perfil del congoleño es infinitamente más útil para un quinteto con Leonard y George. Ibaka no representará una desventaja en defensa y aumentará los espacios en ataque con su aceptable tiro perimetral (38.5% en 3.3 intentos de tres).

Aunque es un problema en defensa, Williams mantendrá su influencia ofensiva saliendo desde el banco. Ivica Zubac es una alternativa más que interesante para la zona interior y podría forjar una interesante sociedad con Ibaka como ala-pivote. Nicolas Batum puede aportar a la causa, ya sin el estigma de los millones que Charlotte Hornets habían desembolsado. Marcus Morris fue una de las buenas noticias de la última burbuja, sacrificado en defensa y formidable desde el perímetro con una efectividad del 47.5% en 4.5 intentos por juego.

Lue tendrá nuevamente a su disposición a uno de los planteles más profundos de la liga con la flexibilidad suficiente para apostar por formaciones altas o bajas, con varios jugadores capaces de defender múltiples posiciones y diferentes herramientas en ataque. La temporada regular será su oportunidad para descifrar las rotaciones y diferentes combinaciones de cara a una postemporada en la que los Clippers no pueden volver a fallar.

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2 respuestas

    1. Muchas gracias, Lucas!!! Creo efectivamente que los Clippers de este año son mejores que la versión del año pasado. Si solucionan sus temas psicológicos y no les pesa la historia, atención.

      Abrazo grande.

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