Invasión en el All England

Publicado en La Nación

Como hace un año, las hormigas voladoras volvieron a invadir Wimbledon y Caroline Wozniacki, la número dos del circuito femenino, fue su principal víctima durante el encuentro que sostuvo rente a la rusa Ekaterina Makarova (35º), en la cancha 1, antes del partido entre Guido Pella y Marin Cilic.

“Quieres enfocarte en jugar al tenis, no en comer insectos”, le reclamó a la umpire Kelly Thomson. La danesa también consultó si había alguna posibilidad de que la organización del certamen hiciera algo y pidió un repelente que luego utilizó, mientras se sacaba a los molestos insectos de su ropa, su nariz y sus orejas. “Solo pregunté si tenían repelente de insectos. Hubo muchos en un punto. De repente, se calmó un poco”, confesó en la conferencia de prensa posterior.

Wozniacki, vigente campeona del Abierto de Australia, terminó cayendo por 6-4, 1-6 y 7-5 frente a la tenista rusa en la cancha 1 del All England, la más afectada por el asalto de los insectos. “No creo que haya tenido ningún impacto. Pero definitivamente fue la primera vez que me pasa”, detalló.

Neil Stubley, jefe de campo y horticultura del All England Lawn Tennis Club, explicó que no hay nada que pueda hacerse para combatirlas: “No las controlo. No tengo idea de cuales son los fenómenos por los que aparecen, se lo mismo que ustedes. No se cuales son las condiciones climatológicas para que aparezcan. No se puede hacer nada para hacerlas desaparecer”.

La aparición de las hormigas voladoras responde a un fenómeno natural que se repite anualmente. El “Flying Ant Day” consiste en un día en el calendario en el que millones de estos insectos salen de sus colonias para reproducirse. Es suficiente con buscar el término en las redes sociales para descifrar que la invasión se extiende a todo Londres.