Denis Kudla, el rival de Del Potro en Delray Beach: “Estoy ansioso por enfrentarlo”

Una nueva camada de tenistas ilusiona a Estados Unidos, un país de prolífica tradición que durante la última década debió resignarse a disfrutar de una era hegemonizada por Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic. Trece años después de su último Grand Slam, conquistado por Andy Roddick en el US Open 2003, la generación de flamante proyección comienza a cosechar sus primeros resultados. Frances Tiafoe, Tommy Paul, Taylor Fritz, Stefan Kozlov y Michael Mmoh, todos de apenas 18 años, lideran una incipiente revolución en el circuito. Ese selecto grupo integra también Denis Kudla, aunque en un segundo escalón y con un lustro más en el documento.

Nacido en Kiev, abandonó Ucrania cuando apenas tenía un año y empezó a jugar a los siete. A los 16 se consagró en el prestigioso Orange Bowl y en 2010 perdió en la final del US Open Junior. Un año antes, tras ser eliminado en cuartos de final, estaba en el sillón de su casa viendo la vibrante final del torneo de mayores que consagró a Juan Martín del Potro tras cinco sets y cuatro horas de batalla frente a Roger Federer. “Fue fantástico verlo jugar. Cuando ganó ese Grand Slam demostró que otros podían ganarlo” confiesa a LA NACION a horas de enfrentarse al tandilense por la primera ronda del ATP 250 de Delray Beach.

De aquella tarde que lo tuvo como espectador a una noche que lo tendrá en rol protagónico, Kudla será el encargado de darle la bienvenida a Del Potro en su regreso al circuito después de casi un año ausente el próximo martes no antes de las 22 horas de Argentina. “Es muy bueno tenerlo nuevamente en el circuito y estoy ansioso por enfrentarlo” asegura frente al micrófono después de contestar por Twitter decenas de preguntas de fanáticos en una sesión organizada por el departamento de prensa del torneo.

Kudla no se inmuta pese a la envergadura de su próximo desafío: “No siento ninguna presión, obviamente se de lo que es capaz de hacer Delpo en una cancha de tenis, ha vencido a los mejores y ha conquistado el US Open pero no me siento presionado, va a ser muy divertido y será una buena batalla”.

Sin títulos ATP pero con cuatro Challengers en sus vitrinas, el naturalizado estadounidense se describe a sí mismo como un “jugador muy físico, muy rápido al que le gusta jugar desde la base, yo diría que de un estilo más contragolpeador, agresivo”, similitudes que comparte con su ídolo David Ferrer.