Es un domingo ventoso pero soleado en Delray Beach y Juan Martín del Potro se entrena con el australiano Bernard Tomic en la cancha Nº 3. Con el fisioterapeuta Diego Rodríguez custodiando sus movimientos, el peloteo inicial fue creciendo en intensidad durante la hora de práctica, al punto de improvisar un partido a once puntos para cerrar su jornada. Después de siete meses de espera, tan sólo unas horas separan al tandilense, de 27 años, de su regreso a la práctica profesional del tenis. Su retorno será mañana, a las 22 de la Argentina, frente al estadounidense Denis Kudla (59º en el ranking de la ATP). Un certamen que le trae buenos recuerdos, ya que se consagró en 2011.

Tras 60 minutos en los que demostró la vigencia de su perniciosa derecha, tal vez la mejor y más potente del circuito, desnudó sus sentimientos mano a mano con LA NACION a horas de su primer partido tras un año ausente. Un momento muy especial.

-¿Cuáles son tus sensaciones a horas del regreso?

-Es muy lindo poder estar nuevamente en un torneo y recibir tanto afecto, que me hizo falta durante la lesión. Siento que todavía se acuerdan de mí. Es algo muy positivo y para mí es como cargar el tanque de energía para que me den fuerzas, seguir con mi recuperación y no bajar los brazos.

-¿Cómo está tu muñeca? ¿Qué tal fue la respuesta en estos días?

-En este momento me permite decir que estoy en condiciones de poder dar ese paso que es venir a entrenar con los profesionales, jugar una hora a la mañana, jugar una hora a la tarde, sumar minutos en la cancha con ellos. Delray Beach me dio la invitación y estoy muy agradecido, va a ser una prueba para saber cómo está la mano, qué le falta, que está bien. Es una buena evaluación para después programar los pasos siguientes. Yo soy el primero que quiere que se termine todo esto, pero tengo en claro que mi lucha hoy no es contra el rival, sino contra todas estas situaciones.

-¿Qué objetivo te trazaste cuando decidiste participar de Delray Beach?

-Mi objetivo es tratar de jugar el primer partido, llegar al hotel y poder decir que estoy en condiciones de entrenarme el día siguiente; básicamente, estar sano y no sufrir dolores en la muñeca.

-¿Cuál es la relevancia que le das al resultado?

-Lo principal es estar sano, sin importar el resultado. Hoy la verdad que el resultado para mí va a ser anecdótico. Vivir otro partido oficial en un estadio, con gente que me va a venir a ver y con amigos que están acá, recuperar todas esas sensaciones que uno pierde después de tanto tiempo sin competir, volver a eso es una gran victoria. Después sí, si estoy sano y la muñeca responde, nos plantearemos los resultados como objetivo, pero por ahora no pasará.

Hace siete meses, Del Potro anunciaba a través de un video que iba a someterse a una tercera cirugía en la muñeca izquierda después del intento frustrado de volver en el Masters 1000 de Miami. El dolor era insoportable después de aquella derrota en dos sets en la primera rueda frente al canadiense Vasek Pospisil (6-4 y 7-6) y el tandilense tomó una drástica decisión, con la ilusión de algún día poder volver a jugar al tenis.

-Cuando mirás hacia atrás y ves por todo lo que pasaste, debés estar orgulloso.

-Sí, he hecho mucho esfuerzo y muchos me han hecho saber que se sintieron identificados conmigo para salir de sus problemas. Estoy en plena lucha para competir, hoy no me importa el resultado si puedo ganar esta batalla que tengo con mi lesión. Nunca bajé los brazos y estoy dando lo mejor que puedo para, tarde o temprano, ganar esta pelea.

-Cuando anunciaste que te ibas a operar por tercera vez la muñeca izquierda, tu objetivo, según propias palabras, era volver a ser feliz y no llegar a odiar al tenis. ¿Cómo te sentís hoy?

-Estoy mucho mejor. Las sensaciones que estoy teniendo acá me traen buenas energías. Definitivamente, no estaba preparado para perder todo ésto por una lesión. No sé qué me deparará el destino, pero voy a hacer todo lo que depende mí aunque me cueste muchísimo. Mi presente es mucho más alegre, compartir cada cosa acá es emocionante, encontrarme con los otros jugadores y que estén felices de verme. Esa es hoy mi realidad y creo que está más allá de cualquier resultado deportivo.

-¿Cómo sobrellevaste la incertidumbre durante tu recuperación?

-Es lo peor de todo. No saber ni cuándo ni cómo ni dónde. No poder programar una gira, no saber si podré pasar dos semanas en Tandil, en Buenos Aires o en Estados Unidos, ir al médico. Es una situación horrible.

-¿Quiénes te sostuvieron en los momentos más difíciles?

-Mi familia y mi grupo de amigos no me dejaron bajar los brazos. Tuve días en los que me sentía solo, me levantaba una mañana y me sentía así, pero me encontraba con ellos y con muchísima gente que me ha ayudado y a la que se lo voy a agradecer de por vida. Es algo que digo siempre, porque el tenis se termina y la vida continúa, pero son los valores como persona los que construyen una amistad y una relación. Para mí, esas personas que estuvieron conmigo y siguen a mi lado, sin importar si sigo o no, es también un premio que es incomparable.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s