La kinésica en #MayPac

La kinésica es una rama de la psicología que analiza y estudia la comunicación corporal de los seres humanos a través de sus gestos, sus expresiones faciales, los movimientos del cuerpo y los ademanes que cada uno utiliza al hablar. Ademanes que desnudan intenciones reales mientras la boca dispara palabras que el inconsciente rechaza y ridiculiza.

Floyd Mayweather (146 libras) y Manny Pacquiao (145 libras) se sometieron a la báscula este viernes, un mero trámite para dos profesionales de su calaña, en lo que fue la última estación antes de que suene el campanazo inicial que cerrará una historia que se viene construyendo hace cinco años. Destinada a naufragar, terminó concretándose en un santiamén en medio de negociaciones tortuosas de la que ambos protagonistas se aislaron, una guerra de promotores, cadenas de televisión y entrenadores de la cual tanto Money como Pac Man se mantuvieron al margen.

El prólogo de este viernes en un MGM repleto de fanáticos que pagaron 10 dólares su entrada para asistir al pesaje, permitió ratificar sensaciones que se habían elucubrado en la previa y que también habían transmitido Freddie Roach y Floyd Mayweather Sr en su conferencia del jueves.

Pacquiao, distendido y disfrutando del contexto, ingresó al estadio con sus brazos en alto, saboreando la locura y la parafernalia que rodea a una de las peleas más importantes de la historia. Con una sonrisa perfecta, se dejó abrazar por el cariño de cientos de ruidosos filipinos que lo hicieron sentir en Manila. Carismático, se adueñó del show rápidamente en contraposición con los abucheos que recibía Mayweather cada vez que aparecía en pantalla. El goce de Manny podría explicarse en que tendrá una oportunidad impensada tras coquetear con el retiro después de ser derrotado por Timothy Bradley y especialmente por Juan Manuel Márquez.

Floyd transitó el mismo sendero que eligió tras confirmarse la pelea: sin lujos, sin extravagancias, con cautela, pensando cada movimiento, pergeñando cada frase. No hubo lugar para chicanas ni para fuego cruzado en el cara a cara de rigor. Money cumplió con el trámite a rajatabla: con un semblante serio como pocas veces, caminó hacia el escenario, se subió a la balanza, dio el peso, se enfrentó a Pacquiao para las fotos, brindó una escueta entrevista y se fue al vestuario. Su absoluta abstracción seguramente tendrá una razón: en su presentación, Jimmy Lennon rotuló al desafío frente a Manny como el reto más exigente de su carrera.