Clarividencia en Las Vegas

Mientras deambula como si fuera un espectro en la caótica vorágine que circunscribe a Mayweather-Pacquiao, Félix Verdejo (17-0, 13 KO) probablemente haya presenciado una epifanía de su futuro. Rodeado de una constelación de cámaras y periodistas cautivados por Freddie Roach y Floyd Sr, la incipiente estrella del boxeo internacional visualiza desde un rol de reparto el destino que los especialistas le vaticinan. Camina con tranquilidad disfrutando de la magnitud de un escenario que jamás en sus 21 años vivió. La invitación de Top Rank a la pelea del siglo seguramente sea una estrategia para acostumbrar a un boxeador que, salvo una catástrofe, será la presa más buscada en venideras veladas de similar magnitud. Por ahora, acercarse a él para una entrevista no requiere de fórmulas mágicas. En exclusiva, el Diamante se imagina siendo actor protagónico: “Si sigo trabajando como estoy haciéndolo actualmente, me veo en mi futuro siendo estelar en este lugar”.

Elegido por ESPN como prospecto del año en 2014, el puertorriqueño se sumó a las huestes de Top Rank tras una espectacular carrera amateur que empezó a construir de casualidad cuando una pelea en el barrio motivó que abandonara el baseball, furor en su país natal, para entregarse en cuerpo y alma al boxeo. “El talento está allí. Después, obviamente, pueden pasar muchas cosas, pero creemos que Félix tiene ese tipo de talento que le permitirá ser campeón en múltiples divisiones”. Ni la confianza de Carl Moretti, vicepresidente de Top Rank, ni el apoyo de su pueblo suponen una presión para Verdejo: “Me motiva a seguir entrenando cada día más duro para conseguir mi meta. Quiero ser campeón del mundo”.

Félix Trinidad no solo es el ídolo del Diamante sino también su padrino y el espejo en el cual comparan a la nueva joya boricua. Comparten no solo su carisma sino su estilo, atrapante para el mercado estadounidense y para un pueblo que empieza a encolumnarse detrás de Verdejo tal como lo hizo con Tito. Pese a la rivalidad entre puertorriqueños y mexicanos, Félix reconoce en Juan Manuel Márquez a uno de sus grandes referentes.

Después de un 2014 con siete triunfos, el año nuevo comenzó con una pequeña decepción en su ascendente carrera porque debió aplazar su combate frente a Marco Antonio López en Tampa pactado para el 28 de febrero por una lesión en su mano izquierda. Dos meses después lo noqueó en el quinto round. “Si Dios permite, el 13 de junio volvemos al cuadrilátero en Nueva York, en el Madison Square Garden, haciendo mi debut en HBO contra el invicto mexicano Iván Nájera” confesó un Verdejo que espera “pelear a fin de año o en 2016 por un título” aunque los popes de Top Rank están empecinados en cuidar a su nueva joya: “Queremos que siga progresando como boxeador, que gane experiencia y que madure físicamente”.